La Fonoaudiología es una disciplina que, dentro del área salubrista, se encarga de la evaluación, diagnóstico, rehabilitación, promoción de la salud y prevención de los trastornos del lenguaje, habla, deglución, audición, voz y comunicación, como se rescata de las actas del XXV Congreso de Logopedia, Foniatría y Audiología. Al examinar la realidad nacional en el sistema de salud, es posible advertir una gama diversa de labores y responsabilidades dependientes de los fonoaudiólogos, sin embargo, no existe una declaración específica de las funciones ejecutadas que permita enmarcar el actuar profesional. Las guías clínicas asociadas a las Garantías Explícitas en Salud (G.E.S.), han generado indicaciones en las que se establecen ciertos lineamientos; con todo, estos se apegan de manera exclusiva a la intervención de patologías específicas, en el tercer nivel de la red asistencial. En Chile, junto a los cambios epidemiológicos y epistémicos en el enfoque salubrista, con el tránsito paralelo del modelo biomédico a uno integrador y biopsicosocial, se han desarrollado una serie de procesos políticos y legislativos en pos de mejorar la calidad de los servicios públicos. Existe un modelo de garantías en salud, organizado en cuatro áreas estratégicas:

  1. Oportunidad;
  2. Acceso;
  3. Protección financiera; y,
  4. Calidad.

Esto ha generado que las diferentes profesiones implícitas en la prestación de servicios en salud, revisen sus propias prácticas y a partir de ello entreguen servicios de calidad a los usuarios. Desde la fonoaudiología, se plantean ámbitos o dimensiones de la calidad relacionados con: equidad, acceso y oportunidad, continuidad, seguridad, calidad técnica, satisfacción usuaria, eficacia y eficiencia. (La misma autora postula que al observar los componentes de la calidad en fonoaudiología, no existen sistemas evaluadores de la misma, así como tampoco un organismo gestor que sistematice en sus acciones una política de excelencia particular, toda vez que no se ha declarado un margen que permita valorar la calidad en la disciplina, así como tampoco los elementos constitutivos de esta (responsabilidades, labores, etc.). Es necesario, previo al análisis del desempeño profesional, identificar aquellos componentes que dibujan las labores del profesional, cuestión central para su evaluación. Desde asociaciones internacionales se han descrito algunas responsabilidades que orientan el rol de los fonoaudiólogos, se mencionan particularmente: la prevención, evaluación, intervención, diseño de programas, recolección y análisis de datos. El fonoaudiólogo debe colaborar con: otros profesionales, con los usuarios en general, con universidades, familias y con la comunidad.